Fue ahí donde alguien me dijo que, si yo jugaba a despistar con mi actitud, o, por otro lado, que yo no podía ser como todo el mundo. A lo que me pregunto cómo se hace lo de ser como todo el mundo, si cada uno somos singulares, o qué actitud más incómoda la de estar siempre jugando, o no?
Y desde aquí os quiero invitar a jugar, hoy día que está casi agotado la cantidad de juegos para hacer en nuestras queridísimas clases, cuando ya nos sabemos todas las puertas que hay que abrir para escapar, o cuando sabemos las respuestas de tanto darle vueltas al Kahoot de turno; todavía nos queda la ilusión de aprender del juego.
Y es que la vida es un juego, sólo que a veces, no nos han explicado bien las reglas. O han intentado convencernos de sus reglas, cuando la vida misma nos da la oportunidad de ponerle reglas, por nosotros mismos, si es que nadie nos las ha acotado ya.
Pero reglas hacen falta, para ponerse de acuerdo en cuáles son los límites, porque como todos sabemos, en cualquier juego, si queremos divertirnos no es el TODO VALE. Porque lo que vale para ti, no es posible que pueda valer para otro.
Cada uno tenemos una posición, una función, y nuestras reglas quizás, si todavía no nos las han dictado, podremos averiguarlas si escarbamos en los libros de aquellos que jugaron antes que nosotros esta partida, que es la vida.
No es eso mismo lo que pretenden los que pasan la mayoría del tiempo delante de una pantalla, descubrir cómo otros lo hacen, pero que no se entretengan mucho, o bien que sea divertido. Y ahí encontramos diversas formas de divertirse, por qué no, es que somos tan diferentes, pero a la vez tan iguales.
Lo primero que queremos es divertirnos ahí donde estemos, y es que se equivocaron los antiguos cuando redactaron aquello de que la letra con sangre entra, la letra entra mejor con las lágrimas en los ojos de lo destornillante que me lo cuenten. Mejor con un chiste o con una broma.
Y es que, si no sabemos hacer reír a los alumnos, hasta de su sombra, mal van a poder defenderse luego cuando la partida se juegue en terreno contrario.
En nuestro propio terreno siempre tenemos la seguridad de los que nos arropan, pero una vez que salgamos al terreno de juego, será cada uno quien tenga que poner toda la carne en el asador y partirse el pecho para defender sus colores, y meter el gol en la portería contraria, o la canasta (no en nuestra meta por favor) mira bien a donde diriges tus pasos.
Y mejor con una buena sonrisa, con energía, pero de la positiva, que, aunque tengas que ducharte de buena mañana en una serie de chistes góticos, o en las letras de las chirigotas del carnaval de Cádiz, que te dé para unas cuantas horas de optimismo y buen rollo.
Algo que he aprendido en uno de estos cursos que os decía al principio era que dependiendo como entre el profesor a clase, o depende de la mirada de mis alumnos, podremos ver la lección del día de una u otra manera.
Con buena predisposición, sin ver en todo lo que nos rodea a enemigos más o menos potenciales, como lo que somos seres de carne y hueso, con nuestras batallas propias que nos traemos de casa en la mochila, y que arrastramos, para que encima tengamos que aguantar las mochilas de otros cuando nos enfrentamos a un tema nuevo.
Así nos lo hacía ver la profesora de uno de los cursos, que ya la calaban los alumnos desde que la veían avanzar por el pasillo, y cuanto ni menos cuando entraba por la puerta.
Y es que todos hemos sido alumnos, pero se nos olvida enseguida a los que ahora nos tenemos que enfrentar a las aulas, porque no somos tan diferentes de nuestros alumnos, aunque alguno quiera esconderse tras el “cualquier tiempo anterior fue mejor” o “ahora no hay el respeto que teníamos entonces”.
Pues bien, entonces había miedo y respeto que se ganaban por sus propios medios, y ahora el respeto nos lo tenemos que ganar, porque nadie se merece que le pierdan el respeto, pero también los mismos alumnos, a los que no podemos dejar de respetar, a pesar de los pesares...
Somos todos muy conscientes de la situación que vivimos, o quizás no... Pues para eso mismo me digo y comparto cuál es la receta, que nadie quiere dar...
REIRSE, la risa sana, libera y deja abierta la puerta a la dura coraza de nuestro pequeño cerebro, rompiendo barreras, para poder penetrar mejor la cita, la fecha o la fórmula que queremos que se aprendan. Y si alguien tenga que llorar en clase, o en el patio, que sea de destornillarse de la risa de algo que parece tan serio como la vida misma.
Esta vida, perdona que le recuerde a los más avezados en el tema, se nos regala como don, y no estamos para desperdiciar regalo tan preciado, en diversas guerras sangrientas y casi siempre, que nos procuran victorias efímeras y temporales, que por un momento nos puede recordar que somos mejores que otros, pero que rápidamente puede venir alguien que nos recuerde que no lo éramos.
Por eso insisto, ríete, hasta de tu sombra. Riámonos desde lo más profundo de nuestro interior, para poder tomarnos la vida en serio, hay que aprender a reírse de lo que es risible, para poder poner el acento en lo que realmente importa, UNO MISMO y sus circunstancias.
Y ese YO MISMO, todavía tiene salvación, agarrémonos a la risa, como tabla de salvación que nos permita reconocer lo valiosos que somos, sin necesidad de comparaciones inútiles. El valor de la RISA es lo que nos atará a esta vida, no queremos dejar de reírnos, por eso recurrimos a monólogos, y a terapia.
El otro día, uno de los profesores me ponía en contacto con un amigo suyo, policía para más inri, que había encontrado su segunda labor y principal tarea en su vida, y era la de dar cursos de risoterapia. Para que veamos hasta donde queda la seriedad de esta vida, necesitamos quienes nos den cursos para reírnos... Y muchos pagan por ello.
Y es lo que yo les digo a mis alumnos, lo que yo hago no está pagado. Me río con ellos, y de todo lo que nos rodea, porque no puede ser de otra manera como consigamos alcanzar a tocar el alma y el espíritu, por mucho que nos pongamos de puntillas...
Vale más una buena risa, al igual que unas buenas lágrimas liberan ciertos nudos, hay risas que deshacen la madeja que llevamos dentro, para encontrar el hilo de donde tirar el resto de nuestro día.
Y así saboreando un poco de humor, podremos llevarnos el resto del día el gustillo y el sabor que da saberse en la posesión de la única verdad, que ya vivieron otros antes que nosotros, somos seres finitos, pero muy diferente es quien pasa por la vida con un corazón pleno, feliz y contento, porque no es lo mismo vivir todo lo que nos sucede el día a día, desde una mirada optimista, que no ingenua, a tener una mirada triste y que se mira sólo a su ombligo.
Aunque nadie tiene que convencerme de lo que yo mismo he vivido en mis propias carnes, hay que pasar también por el valle de lágrimas, y sentir el dolor y la tristeza que van inherentes a la vida misa, pero hay que vivirlas, no huir de ellas, y hay que refugiarse uno en su sofá de casa o en la lectura preferida, o en no hacer nada, porque hay veces que es mejor sentarse al borde del camino para no perderse la oportunidad de mirar a nuestro alrededor o a nuestro interior, y ver las grietas y los rotos de mi mismo traje; y así saber por dónde empezar a reconducir nuestro deambular por esta tierra.
Pero como siempre digo, también esto pasará, sólo hace falta sentarse y reponer fuerzas, para continuar, porque esto sigue, y el circo de nuestra historia y de la de los que pasan junto a nosotros no debe parar...
Unas veces nos tocará ser los protagonistas, y otras ser público, del que sabe valorar el esfuerzo de los que les toque realizar su número. Y todos aprender día a día a seguir siendo luz y paz, de esa que merece la pena, de la que todos queremos contagiar a los demás.
Pero siempre hemos de tener en cuenta que esa luz, esa paz, esa alegría, también necesitamos tomarla de otros, o de Otro. Somos como esponjas que absorbemos todo lo que nos rodea, así que sepas rodearte de aquellos que son luz y dan paz, son alegres e irradian felicidad.
Quizás alguno de ellos nos descubra su secreto, que también nos saque a nosotros una bella SONRISA.
Desde ya tengo que decir que este blog, como algunos ya saben, se sube con mi voz, si puedo, a un PODCAST. Y se está subiendo en varias plataformas, para que todo el mundo pueda tenerlo accesible.